Donde los granadinos comen su pescado

  “¿Qué sé yo…? Lo mismo es simplemente que se está muy a gusto y que lo bueno, está muy bueno. Sin más”. Su estilo y su cocina hay que entenderlos desde un profundo respeto por lo tradicional, adaptado a los gustos y las costumbres de hoy. Gran parte de culpa de esto último la tiene la jefa de cocina, Cristina Ortiz, compañera sentimental de Manuel: “No se puede innovar demasiado en unos salmonetes fritos. Lo único importante es que sean del día y estén muy bien fritos en aceite de oliva virgen. Y punto. No hay más”.


 

    Lejos del bullicio del centro de Granada existen rincones tranquilos donde disfrutar de la buena gastronomía marinera. Son lugares escogidos cuyo sabor va extendiéndose de boca en boca. Uno de estos lugares está en el popular barrio de La Chana. Además de bares de tapeo, el barrio oculta algunos de los mejores pescados y mariscos de la ciudad en el Mesón Bar Las Perlas.

    Apenas cinco mesas, trato sobrio y familiar, sin estridencias, sin máquinas tragaperras, ni tapas gigantes, ni fútbol a todo volumen. Tal y como dice Manuel, su propietario: “Esto está concebido para estar tranquilo”. Los precios son razonables en relación a la alta calidad. Se puede comer igual o, incluso, mejor pescado que en el centro, pero el concepto y la ubicación de Las Perlas hacen que los precios sean más asequibles. Manuel ha creado un lugar tranquilo y agradable, donde comer muy bien y pagar justo por lo que se saborea. Además en la zona se aparca sin complicaciones.

    Situado en la Antigua Carretera de Málaga, junto a la urbanización Las Perlas, este pequeño mesón nació en 2001 con la ilusión de su propietario: “Quiero trabajar disfrutando”. Así se lo dijo a sí mismo un día y así lo ha cumplido hasta hoy. El Mesón Bar Las Perlas es para Manuel, su trabajo, su disfrute y su religión. La mejor opción para pedir es acercarse al expositor a contemplar el género y dejarse aconsejar por él.

   Cuando se está en Las Perlas te envuelve un aire de otro tiempo. Tal vez sea el efecto de esa música ligera de los años 60 y 70 que suena siempre, quizás la calma tierna de su acojedor salón o el sabor de una cocina de otra época.

© 2013 Bar-Mesón Las Perlas